El máximo tribunal rechazó las apelaciones del expresidente y dejó firme la sentencia por abuso de poder, obstrucción y delitos relacionados con la crisis de la ley marcial.
El Tribunal Supremo de Corea del Sur confirmó la condena de siete años de prisión contra el expresidente Yoon Suk-yeol, acusado de obstruir órdenes judiciales y cometer diversas irregularidades durante la crisis política provocada por su fallido intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024.
El máximo tribunal surcoreano rechazó los recursos presentados tanto por la defensa de Yoon como por la fiscalía especial, que había solicitado aumentar la pena a 10 años, por lo que quedó vigente la sentencia emitida en abril por el Tribunal Superior de Seúl.
Los jueces determinaron que el exmandatario utilizó recursos del Servicio de Seguridad Presidencial para impedir la ejecución de órdenes de arresto y registro en su contra. Además, confirmaron acusaciones relacionadas con la difusión de información falsa ante medios extranjeros y el uso indebido de sus facultades presidenciales.
La resolución también ratificó otros cargos, entre ellos la elaboración de una proclamación falsa de ley marcial, la destrucción de documentos oficiales y la presión para eliminar registros de comunicaciones utilizadas por altos mandos militares.
Este fallo representa el primero de los cuatro procesos penales relacionados con la declaración de ley marcial que llega hasta la máxima instancia judicial del país.
Yoon permanece detenido desde julio de 2025 y enfrenta otros procedimientos judiciales derivados de la crisis institucional que provocó su decisión de establecer un estado de excepción, considerada anticonstitucional por las autoridades surcoreanas.









