El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, anunció la construcción de una instalación para ejecutar mediante ahorcamiento a personas condenadas bajo la nueva ley de pena capital.
Israel inició la construcción de lo que el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, denominó un “pabellón de los condenados a muerte”, que incluirá una instalación destinada a realizar ejecuciones mediante la horca, en una medida que ha generado críticas y preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos humanos.
El funcionario difundió un video en su canal de Telegram en el que aseguró que el proyecto representa el cumplimiento de una de sus principales promesas políticas. En las imágenes se observa una estructura inicial de madera y hierro instalada bajo una carpa azul, mientras que otras partes del complejo aparecen difuminadas.
Ben Gvir sostuvo que la nueva instalación contará con espacios de observación para familiares, desde los cuales podrían presenciar las ejecuciones, además de contemplar permisos de visita para las personas condenadas. El ministro defendió abiertamente la aplicación de la pena capital y declaró: “Nuestros terroristas solo merecen una cosa: la muerte en la horca”.
El anuncio se produce meses después de que el Parlamento israelí aprobara, en marzo, una ley que establece la pena de muerte para palestinos de Cisjordania ocupada declarados culpables de ataques mortales considerados actos de terrorismo por tribunales militares.
De acuerdo con la legislación, las ejecuciones podrían llevarse a cabo en un plazo de hasta 90 días después de emitida la sentencia. La norma establece un régimen diferente para los ciudadanos israelíes, incluidos los colonos, quienes son procesados en tribunales civiles y no bajo el sistema de tribunales militares aplicable a palestinos en los territorios ocupados.
La construcción del complejo representa un nuevo paso en la aplicación de una política impulsada por Ben Gvir, quien ha defendido un endurecimiento de las condiciones penitenciarias para los palestinos detenidos y una respuesta más severa contra quienes sean considerados responsables de ataques.
La medida también ha despertado preocupación entre organizaciones de derechos humanos, especialmente por las condiciones en las que se encuentran algunos palestinos bajo custodia israelí. Según datos recopilados por Médicos por los Derechos Humanos Israel, al menos 104 detenidos han muerto bajo custodia desde octubre de 2023, mientras organizaciones humanitarias han denunciado posibles casos de negligencia médica, malos tratos y falta de alimentación adecuada.
El avance de las instalaciones ocurre en un contexto de elevada tensión entre Israel y los palestinos, particularmente en Cisjordania y Gaza. La eventual aplicación de ejecuciones mediante la horca podría abrir además un nuevo frente de críticas internacionales y cuestionamientos sobre el respeto a los derechos humanos y las garantías judiciales.









