El Vaticano reportó una recuperación posoperatoria sin complicaciones y confirmó que el pontífice retomó su alimentación y comenzó a caminar.
El papa León XIV pasó una noche tranquila y presenta una evolución favorable luego de ser sometido a una cirugía para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se confirmó la presencia de un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer. La Santa Sede informó que el pontífice permanece hospitalizado en el Hospital Universitario Agostino Gemelli, en Roma, bajo supervisión médica.
La intervención se realizó el martes mediante una técnica de cirugía torácica videoasistida y, de acuerdo con el Vaticano, concluyó sin complicaciones. Tras despertar, el líder de la Iglesia católica se encontraba lúcido y orientado. Durante su recuperación, también celebró una misa en una sala habilitada del hospital, comenzó a caminar, realizó ejercicios de fisioterapia respiratoria y retomó su alimentación habitual.
Los médicos prevén que permanezca ingresado aproximadamente una semana, aunque la duración dependerá de su evolución clínica. Los especialistas analizarán el tejido extirpado y los ganglios linfáticos para determinar la extensión de la enfermedad y establecer si requiere algún tratamiento adicional. Hasta el momento, la Santa Sede no ha informado sobre la necesidad de quimioterapia u otras terapias.
La noticia ha generado una ola de mensajes de solidaridad en distintas partes del mundo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le deseó una pronta recuperación y señaló que espera que su pronóstico sea favorable. Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó que se mantiene en oración por la salud del pontífice y por el equipo médico que lo atiende.
En América Latina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, envió un abrazo solidario al Papa y manifestó sus deseos de pronta recuperación. También se pronunciaron la presidenta de Perú, Keiko Fujimori; la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y la Cancillería de Chile, además de la Conferencia Episcopal de México, que convocó a los fieles a orar por la salud del líder religioso.
A las muestras de apoyo se sumaron el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, y representantes de comunidades católicas de distintos países.
Mientras continúa su recuperación, los resultados de los estudios médicos serán determinantes para conocer el alcance del cáncer y definir los siguientes pasos. El Vaticano mantiene suspendidos los compromisos oficiales del pontífice hasta el 20 de octubre, a la espera de su evolución y de nuevas actualizaciones sobre su estado de salud.








