El prototipo del deportivo eléctrico sorprendió durante una exhibición en Texas con movimientos aéreos.
Elon Musk volvió a captar la atención con una demostración tecnológica del nuevo Tesla Roadster, un deportivo eléctrico que sorprendió al público al elevarse momentáneamente del suelo y realizar maniobras en el aire durante una presentación el jueves 15 de octubre en Texas, Estados Unidos.
La exhibición se realizó en instalaciones de pruebas de SpaceX, cerca de Waco, y mostró un prototipo equipado con tecnología de propulsión desarrollada en colaboración con la compañía aeroespacial. Durante la demostración, el vehículo recorrió una rampa curva, quedó brevemente en posición invertida y ejecutó una maniobra aérea antes de aterrizar.
Musk aseguró que la presencia de espectadores permitiría confirmar que el espectáculo ocurrió en vivo y no fue generado mediante inteligencia artificial. “Necesitamos un público para probar que no es IA”, afirmó antes de la exhibición.
Otro de los aspectos que llamó la atención fueron las cifras de aceleración presentadas durante el evento. De acuerdo con los datos difundidos, el Roadster podría pasar de cero a 60 millas por hora —cerca de 97 kilómetros por hora— en apenas 0.81 segundos. Sin embargo, estas prestaciones requieren pruebas independientes que permitan verificar las condiciones y los resultados anunciados.
El nuevo Roadster fue anunciado originalmente en 2017, pero su desarrollo ha acumulado varios retrasos. Aunque la demostración mostró la posibilidad de elevar el prototipo mediante un sistema de propulsión, esto no significa que el automóvil pueda volar libremente ni que esa función esté disponible para circular en calles y carreteras.
Tampoco está confirmado que las maniobras aéreas formen parte de la versión comercial definitiva. Su incorporación dependerá de las especificaciones finales, las pruebas de seguridad y las regulaciones correspondientes.
Tesla contempla la producción del deportivo para 2028, aunque la fecha y su disponibilidad deberán confirmarse conforme avance el proyecto. El precio, el rendimiento real y la viabilidad de trasladar esta tecnología a un modelo de producción serán factores clave para determinar su impacto en el mercado.









