La jefa de la diplomacia europea denunció ataques contra embarcaciones civiles y alertó que la guerra, las sequías y el fenómeno de El Niño podrían agravar la crisis alimentaria.
La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, advirtió sobre una peligrosa escalada en el mar Negro debido a presuntos ataques rusos con drones contra embarcaciones civiles, una situación que amenaza las exportaciones de Ucrania y aumenta la presión sobre el suministro mundial de alimentos.
Durante una intervención ante el Parlamento Europeo, Kallas señaló que en un periodo de diez días se registraron seis ataques contra buques. Algunos ocurrieron frente a las costas de Rumanía y Bulgaria, países integrantes de la Unión Europea y de la OTAN, lo que ha encendido las alertas en la región.
La funcionaria acusó al Kremlin de buscar debilitar los ingresos de Ucrania mediante la interrupción de sus rutas comerciales y aseguró que el país pierde alrededor de 60 millones de euros diarios por exportaciones. Ucrania es uno de los principales proveedores mundiales de trigo, maíz y cebada, productos que salen en gran medida por vía marítima.
Kallas reconoció que las reservas mundiales de cereales se encuentran en mejores condiciones que en 2022, cuando el bloqueo ruso dejó varadas alrededor de 20 millones de toneladas de grano. Sin embargo, advirtió que la situación actual combina diversos factores de riesgo para la seguridad alimentaria.
Entre ellos mencionó la posibilidad de un episodio intenso de El Niño, las sequías en ambos hemisferios y el conflicto en Oriente Medio, que está afectando las exportaciones de fertilizantes. La combinación de estas amenazas, sostuvo, podría dificultar el abastecimiento y elevar la presión sobre los mercados internacionales.
La representante europea afirmó que las acciones rusas complican el acceso a los alimentos en distintas regiones del mundo, debido a las afectaciones que provocan en las rutas de exportación y en la disponibilidad de productos agrícolas.








