Tras su triunfo electoral, ambos gobiernos buscarán fortalecer la cooperación bilateral y reactivar proyectos conjuntos en materia energética.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reafirmaron su cercanía política y su compromiso de defender la soberanía de sus países, luego de que el mandatario sudamericano obtuvo la victoria en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil.
Lula agradeció la llamada telefónica que recibió de Sheinbaum el 26 de octubre, en la que lo felicitó por su triunfo electoral. A través de sus redes sociales, el brasileño destacó la importancia de mantener la amistad y la cooperación entre ambas naciones, al considerar que el resultado de las urnas representa también un respaldo para las democracias latinoamericanas.

La mandataria mexicana calificó la victoria de Lula como “una bocanada de aire fresco para América Latina y el Caribe”, al destacar que su triunfo representa la continuidad de un proyecto político cercano a los sectores populares y contrario a las propuestas de derecha.
De acuerdo con los resultados electorales, Lula obtuvo el 51.78% de los votos, frente al 48.22% de Flávio Bolsonaro, quien había conseguido una ligera ventaja en la primera vuelta del 4 de octubre. El resultado permitió al dirigente brasileño asegurar un nuevo mandato, en una contienda marcada por la polarización política.
Sheinbaum también adelantó que ambos gobiernos retomarán proyectos conjuntos, entre ellos la cooperación entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y la brasileña Petrobras, además de otros temas relacionados con el desarrollo tecnológico y la seguridad energética. Aunque dejó abierta la posibilidad de viajar a Brasil, señaló que todavía no existe una fecha definida.

La presidenta mexicana también destacó la importancia de mantener una relación cercana con el pueblo y atender sus demandas, al sostener que la participación ciudadana continúa siendo determinante en los procesos democráticos, más allá de la influencia de las redes sociales.
Por su parte, Morena celebró el triunfo de Lula y reconoció el papel del Partido de los Trabajadores, sus aliados y los movimientos sociales que respaldaron su candidatura. El partido mexicano afirmó que la voluntad expresada en las urnas debe respetarse y que el futuro de Brasil corresponde exclusivamente a su población.








