La misión multinacional aseguró que no frenará sus operaciones, mientras continúa la búsqueda de cuatro militares salvadoreños desaparecidos tras una emboscada.
La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) advirtió a los grupos armados que sus acciones violentas no impedirán el cumplimiento de su misión en Haití, en medio de la crisis de seguridad y la desaparición de cuatro militares salvadoreños emboscados hace ocho días en las afueras de la capital.
A través de un mensaje publicado en redes sociales, la fuerza multinacional reafirmó su compromiso de apoyar la seguridad y la estabilidad del país, así como de mantener la presión sobre las organizaciones criminales que operan en distintas zonas del territorio haitiano.
La advertencia ocurre mientras continúan los operativos contra las pandillas. De acuerdo con el medio local Radio Télé Galaxie, la Policía Nacional realizó el domingo una intervención en el barrio de Bel-Air, en Puerto Príncipe, donde murieron varios presuntos integrantes de grupos armados. La operación buscaba neutralizar a una célula señalada por su presunta participación en secuestros.

En paralelo, las Fuerzas Armadas haitianas realizaron pruebas para reclutar nuevos elementos. Alrededor de dos mil personas participaron en el proceso, del que se seleccionarán 700 candidatos. La iniciativa forma parte de un proyecto gubernamental para incorporar a 15 mil integrantes en los próximos tres años y reforzar las capacidades de seguridad.
Uno de los asuntos más delicados sigue siendo la desaparición de los cuatro soldados salvadoreños. La GSF confirmó que recibió restos humanos sin identificar que podrían corresponder a los militares, aunque esa posibilidad había sido desmentida previamente por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
La situación también ha generado cuestionamientos políticos. La organización haitiana Red de Periodistas contra la Corrupción (Rhajac) pidió a Bukele actuar con prudencia y señaló un supuesto acuerdo secreto entre el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, y líderes de pandillas para conservar el poder.
La ONG sostuvo además que las investigaciones deben considerar las presuntas conexiones políticas, económicas y policiales que, según sus denuncias, podrían favorecer a los grupos armados. Estas afirmaciones no constituyen por sí mismas hechos comprobados, pero reflejan la desconfianza que rodea la crisis de seguridad haitiana.








