Alexander Stubb y Jonas Gahr Store dialogaron con el presidente ruso para explorar una salida al conflicto.
Los líderes de Finlandia y Noruega, Alexander Stubb y Jonas Gahr Store, sostuvieron una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladímir Putin, con el objetivo de explorar alternativas para poner fin a la guerra en Ucrania. El contacto representa un movimiento diplomático relevante, luego de que la mayoría de los mandatarios de Europa occidental evitaran el diálogo directo con el Kremlin desde la invasión rusa de febrero de 2022.
Stubb calificó la charla como “franca y sustancial”, mientras que Store destacó que ambos insistieron en la importancia de reducir las tensiones. Los dos dirigentes subrayaron que sus países continuarán respaldando a Ucrania y los esfuerzos para alcanzar una paz justa y duradera. También recordaron que, por compartir frontera con Rusia, tienen un interés directo en la estabilidad y la seguridad de la región.
De acuerdo con el Kremlin, Putin sostuvo que cualquier acuerdo deberá considerar plenamente los intereses rusos y acusó a la Unión Europea y a la OTAN de prolongar el conflicto mediante sus políticas de confrontación. Durante la conversación también se abordaron asuntos relacionados con la seguridad en el mar Báltico y el norte de Europa.
La iniciativa recibió una respuesta prudente de Bruselas, que afirmó respaldar los esfuerzos encaminados a una solución pacífica, aunque aclaró que la llamada no fue coordinada directamente con las instituciones europeas. En contraste, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, cuestionó que sus homólogos dialogaran con Putin sin señales claras de que Moscú esté dispuesto a alcanzar la paz y pidió mantener la unidad europea.
Tras la conversación con el mandatario ruso, Stubb y Store también se comunicaron con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien agradeció la iniciativa y destacó el papel de ambos países en los esfuerzos diplomáticos. Según lo informado, durante el diálogo también se discutió la preparación de una reunión trilateral entre representantes de Ucrania, Estados Unidos y Rusia, prevista para noviembre en Abu Dhabi, con el propósito de abordar medidas de seguridad posteriores al cese de las hostilidades.
La nueva gestión diplomática ocurre en medio de la presión de Washington para reducir los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas y de las tensiones por el suministro energético. Mientras Estados Unidos ha impulsado contactos directos con Putin, los gobiernos europeos mantienen diferencias sobre la manera de avanzar hacia un acuerdo. El desafío, por ahora, será convertir estos acercamientos en negociaciones concretas que permitan detener los combates sin comprometer la soberanía y la seguridad de Ucrania.








