El senador brasileño llegó a Florida junto con su familia y se reunió con su hermano Eduardo, mientras enfrenta investigaciones judiciales en Brasil.
Flávio Bolsonaro llegó a Estados Unidos junto con su esposa y sus dos hijas, luego de abandonar Brasil tras perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva. El senador aterrizó en Florida, donde se reunió con su hermano Eduardo Bolsonaro, quien reside en el país norteamericano desde 2025. Además, el Gobierno de Donald Trump confirmó que otorgará visados al político y a su familia.
La llegada de Flávio ocurrió en medio de la incertidumbre sobre su paradero y después de que la Policía Federal brasileña anulara sus pasaportes ordinario y diplomático. La medida se tomó luego de que el senador no entregara los documentos dentro del plazo establecido por la Justicia, que también le había prohibido abandonar el país.
El legislador enfrenta diversas investigaciones por presuntos delitos relacionados con corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal. Además, el Supremo Tribunal Federal ordenó investigar posibles irregularidades en el financiamiento de su campaña y un supuesto uso de algoritmos en redes sociales para favorecer sus contenidos electorales. Bolsonaro ha rechazado las acusaciones y ha señalado al juez Alexandre de Moraes de actuar en su contra.
Su salida también reavivó la controversia en torno a su hermano Eduardo, quien permanece en Estados Unidos y ha sido señalado por realizar gestiones políticas ante la Administración Trump. El exdiputado fue condenado en ausencia a cuatro años de prisión por presunto cabildeo ilegal y enfrenta una orden de arresto en Brasil.
El presidente estadounidense, aliado político de la familia Bolsonaro, calificó los comicios brasileños de “fraudulentos”, aunque no presentó pruebas para respaldar sus declaraciones. Por su parte, Lula criticó la decisión de su rival de abandonar el país y consideró que debía permanecer en Brasil para responder a las acusaciones en su contra.
“Este acto de salir de Brasil es vergonzoso”, declaró el mandatario ante sus simpatizantes. Lula también cuestionó que Flávio no aceptara transparentar sus registros bancarios, fiscales y telefónicos durante la campaña, como él mismo había ofrecido hacer junto con su familia.
La llegada del senador a Estados Unidos abre un nuevo capítulo en la disputa política brasileña y en las tensiones entre el entorno de Bolsonaro y las autoridades judiciales. Mientras el Gobierno de Trump le permite ingresar a territorio estadounidense, en Brasil continúan las investigaciones que podrían definir el futuro legal del dirigente ultraderechista.








