Expresó su solidaridad con los jóvenes heridos y los policías, pidió investigar posibles abusos y llamó a recuperar la normalidad en las escuelas.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, calificó como un “fracaso colectivo” las graves lesiones sufridas por varios estudiantes durante las recientes protestas en el país, y aseguró que nada justifica las consecuencias que enfrentaron algunos de los jóvenes durante los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
En una entrevista con el periodista y creador de contenido Hugo Travers, difundida en YouTube, el mandatario expresó su solidaridad tanto con los estudiantes afectados como con los policías que participaron en los operativos. Señaló que ninguna de las partes salió a las calles con la intención de verse involucrada en situaciones tan dramáticas.
Entre los casos que han generado indignación se encuentran el de un estudiante de 16 años que perdió un ojo en Tours y el de otro joven de 15 años que sufrió la amputación de una mano tras la explosión de una granada policial en Lens. Macron reconoció el impacto de estos hechos y señaló que se han abierto más de 50 investigaciones por posibles irregularidades cometidas por agentes de seguridad.
El presidente también admitió que la respuesta policial no estuvo suficientemente preparada para los disturbios del 17 de octubre, cuando edificios públicos y comercios fueron atacados en distintas ciudades. Sin embargo, atribuyó la violencia a una combinación de falta de previsión, la actuación de grupos de extrema izquierda y los saqueos registrados durante las movilizaciones.
En paralelo, Macron pidió que los institutos de secundaria reabran el próximo lunes, al concluir las vacaciones de otoño, y llamó a reducir la tensión tras semanas de manifestaciones y bloqueos escolares. Aseguró que el Gobierno ha escuchado las demandas de los jóvenes y anunció que trabajará en mejorar las condiciones de los centros educativos.
Entre las medidas anunciadas figura la sustitución progresiva de Parcoursup, la plataforma utilizada para acceder a la educación superior, antes de 2028. No obstante, las organizaciones estudiantiles consideran insuficientes los compromisos y han convocado a nuevas movilizaciones, junto con sindicatos y los llamados “chalecos amarillos”.
La tensión continúa en Francia, mientras el Gobierno busca restablecer las clases y atender las exigencias de los estudiantes, en medio de las críticas por el uso de la fuerza policial y el encarecimiento del costo de la vida.









