Los comicios parlamentarios suelen convocarse cada cinco años y la participación de los votantes oscila entre el 60 y el 65% del electorado.
En Trinidad y Tobago los habitantes votaron para elegir a los 41 miembros de la Cámara de Representantes que escogerán al próximo primer ministro de Trinidad y Tobago, donde la oposición se proyecta como favorita en las encuestas.
Stuart Young, primer ministro del país caribeño, busca conservar el cargo que asumió en marzo pasado tras la renuncia de su antecesor y compañero de partido, Keith Rowley, quien gobernó desde 2015 junto al Movimiento Nacional del Pueblo (PNM).
Pero las encuestas dan como favorita a la ex primera ministra Kamla Persad-Bissessar (2010-2015), de 73 años y dirigente del opositor Congreso Nacional Unido (CNU).
Fueron alrededor de 1.1 millones de votantes están convocados a las urnas en este maltrecho país de 1.4 millones de habitantes, el cual ha sido sacudido en los últimos años por la violencia de pandillas armadas y una crisis económica, además de reiterados desastres naturales.
En Trinidad y Tobago, una democracia parlamentaria, el modelo de votación es similar al de la antigua potencia colonial británica.
Las encuestas atribuyen el 47% de la intención de voto para el partido de la ex primera ministra y poco más de 30% para el del actual primer ministro. Los observadores, en tanto, dicen que el margen entre ambos es ajustado.
Tras ejercer su voto en la Escuela Internacional de Puerto España, Young, de 50 años, se mostró optimista sobre la participación del electorado pese a las circunstancias.
El primer ministro ha pedido a los trinitenses imaginar un país diferente: “Donde el gobierno y los servicios estatales no los frustren. Donde nuestro sector público trabaje para ustedes. Donde los servicios sean más rápidos y sencillos, donde se respete su tiempo y su dignidad”.
Los comicios parlamentarios suelen convocarse cada cinco años y la participación de los votantes oscila entre el 60 y el 65% del electorado.
Young, exministro de Energía, se manifestó confiado en los 10 años de poder de su partido y acusa a Persad-Bissessar de hacer promesas poco realistas.
Conocido por su carnaval y sus playas, este país anglófono atraviesa una grave crisis de seguridad y apenas salió el 14 de abril de un estado de emergencia declarado en diciembre de 2024.
Trinidad y Tobago es el segundo productor de gas del Caribe y atraviesa un período de recesión económica que esperaba superar con la explotación del campo de gas “Dragón” que comparte con Venezuela.









