-La cervecera neerlandesa anunció que recortará entre 5.000 y 6.000 empleos en dos años para reducir costos y simplificar su estructura global.
La cervecería neerlandesa Heineken, que encara dificultades financieras, anunció la supresión de empleos para hacer frente a lo que denominó condiciones desafiantes de mercado. La empresa dijo que iba a acelerar la productividad a escala para desbloquear ahorros significativos, reduciendo de 5.000 a 6.000 puestos en los próximos dos años.
Los directivos evitaron precisar dónde se concentrará la mayoría de los recortes de empleo de la empresa, que emplea a unas 87.000 personas en todo el mundo, aunque el director financiero, Harold van den Broek, dejó entrever que afectarían principalmente a Europa.
La medida se suma a anteriores reorganizaciones y forma parte de un nuevo plan de ahorro, en un contexto global en el que la demanda de cerveza está bajando. Durante la presentación de sus resultados anuales, el grupo cervecero señaló que espera obtener ahorros brutos de unos 500 millones de euros mediante mejoras de productividad y cambios en su estructura.
“Seguimos siendo prudentes en nuestras expectativas a corto plazo sobre las condiciones del mercado cervecero”, indicó el director ejecutivo Dolf van den Brink en un comunicado. El mismo Van den Brink sorprendió a la empresa en enero, al anunciar su renuncia como jefe ejecutivo después de casi seis años en el cargo.
Heineken, segunda mayor cervecera del mundo, detrás de la belga AB InBev, sufrió una caída del 2,4% en sus volúmenes globales de cerveza en 2025. La facturación cayó un 4,7 % hasta situarse en unos 34.200 millones de euros, frente a los 36.000 millones de 2024, reflejando un descenso en varios mercados.
No obstante, pese a esa caída en el total de ingresos por ventas, la empresa también informó de un aumento del 4,9% en su beneficio neto antes de elementos excepcionales y de la amortización de los activos vinculados a adquisiciones, hasta alcanzar los 2.700 millones de euros.
El beneficio operativo, excluyendo elementos excepcionales y amortizaciones, ascendió a 4.400 millones de euros, lo que representa un incremento del 4,4% interanual, apoyado en recortes de costes y mejoras de eficiencia.
El grupo, que además de su cerveza insignia cuenta con marcas como Amstel, Guinness o Cruzcampo, ya había adelantado el pasado otoño un programa de reducción de costes de 2.000 millones de euros, que implicará también la desaparición de cientos de puestos en su sede central de Ámsterdam.









