La presidenta aseguró que su gobierno ha reducido homicidios, desmantelado laboratorios clandestinos y frenado el tráfico de fentanilo.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respondió a las recientes declaraciones del exmandatario estadounidense Donald Trump sobre el combate al narcotráfico, asegurando que el principal problema detrás de la crisis de drogas se encuentra en el alto consumo de estupefacientes en Estados Unidos.
La mandataria federal defendió la estrategia de seguridad implementada por su administración y afirmó que México ha logrado avances significativos en el combate a las organizaciones criminales.
“Nosotros estamos actuando, pero el país vecino tiene un problema grave con el consumo de drogas”, expresó Sheinbaum al referirse a los señalamientos provenientes de Estados Unidos.
La presidenta sostuvo que la responsabilidad en la lucha contra el narcotráfico debe asumirse de manera compartida y subrayó que, mientras exista una alta demanda de drogas en territorio estadounidense, el fenómeno criminal continuará teniendo impacto regional.
Sheinbaum presentó cifras sobre los resultados alcanzados por la estrategia de seguridad durante 2026, destacando una reducción cercana al 50% en homicidios dolosos, además del incremento en operativos y detenciones vinculadas a delitos de alto impacto.
Informó que las autoridades mexicanas han logrado desmantelar más de 2 mil 500 laboratorios clandestinos utilizados para la producción de drogas sintéticas, lo que representa un golpe significativo a las estructuras financieras y logísticas de los grupos criminales.
En materia de combate al tráfico de fentanilo, la titular del Ejecutivo federal aseguró que se ha registrado una disminución en el trasiego de esta droga hacia Estados Unidos gracias al reforzamiento de operativos en puertos, carreteras y zonas fronterizas.
Durante su mensaje, Sheinbaum hizo referencia a reportes elaborados por autoridades estadounidenses que reconocen la crisis de salud pública y seguridad derivada del consumo de drogas en ese país, particularmente entre jóvenes y sectores vulnerables de la población.
Reiteró que México continuará colaborando con Estados Unidos en temas de seguridad y combate al crimen organizado, pero dejó claro que el Gobierno mexicano rechaza cualquier narrativa que responsabilice exclusivamente al país por el tráfico de drogas.








