La organización alertó que el conflicto armado está agravando la emergencia sanitaria y dificultando la atención médica en el este del país.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó un llamado urgente a un alto al fuego en el este de la República Democrática del Congo para contener el brote de ébola que ya supera la capacidad de respuesta sanitaria en la región.
El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la combinación entre violencia armada y propagación de la enfermedad está generando una colisión catastrófica que amenaza a miles de personas desplazadas por el conflicto.
La OMS informó que la cepa Bundibugyo del ébola, para la cual actualmente no existe vacuna ni tratamiento aprobado, registra un incremento acelerado de casos, principalmente en las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.
Hasta el momento, se han contabilizado más de 900 casos sospechosos y más de 200 muertes relacionadas con el brote, mientras que organismos internacionales alertan sobre el riesgo de expansión en campamentos superpoblados y zonas fronterizas.
Tedros Adhanom señaló que los ataques y enfrentamientos armados impiden el aislamiento de pacientes y obstaculizan las labores del personal médico y humanitario.
“No podemos ganarnos la confianza de la comunidad ni aislar a los enfermos mientras caen las bombas”, expresó el titular de la OMS al exhortar a los grupos en conflicto a detener la violencia.
Por su parte, la organización Save the Children alertó que una cuarta parte de las víctimas confirmadas son menores de edad y pidió reforzar urgentemente las medidas de prevención y atención médica.
La crisis humanitaria en el este del Congo continúa agravándose debido a los desplazamientos masivos y a la saturación de centros de atención en regiones cercanas como Uganda, donde miles de personas buscan refugio.









