El pontífice presidió una misa multilingüe y bendijo la torre más alta del templo de Gaudí, en una ceremonia marcada por luz, música y miles de asistentes.
El papa León XIV bendijo la Torre de Jesucristo de la basílica de la Sagrada Familia, durante una ceremonia realizada la noche del miércoles en Barcelona, que incluyó una misa solemne y un espectáculo de luz y sonido.
El oficio religioso, que se extendió por cerca de hora y media, fue celebrado en español, catalán y latín, acompañado por un coro de 500 adultos y 100 niños, con interpretaciones de canto gregoriano y piezas del repertorio litúrgico y tradicional catalán.

Durante la homilía, el pontífice afirmó que quienes creen en Jesús no pueden “promover la guerra”, en una reflexión interpretada como un llamado a la paz mundial.
Al finalizar la misa, el Papa bendijo la torre de 172.5 metros de altura, la más alta del templo diseñado por Antoni Gaudí, rociándola con agua bendita ante miles de asistentes congregados dentro y fuera del recinto.
La visita forma parte de una jornada histórica en Barcelona, donde también acudió al monasterio de Montserrat, uno de los principales santuarios marianos de España. La Sagrada Familia, aún en construcción desde 1883, podría concluirse en los próximos años.









