Tras un masivo ataque con drones, Volodímir Zelenski advirtió que Moscú también sufrirá las consecuencias de la guerra.
La guerra entre Rusia y Ucrania escaló nuevamente este jueves luego de que fuerzas ucranianas lanzaran un masivo ataque con drones contra una importante refinería de petróleo en Moscú, provocando un incendio de gran magnitud, afectaciones en el tráfico aéreo y una nueva advertencia del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
La ofensiva, la segunda en menos de una semana contra la misma instalación, generó una enorme columna de humo negro visible desde distintos puntos de la capital rusa. La Refinería de Petróleo de Moscú, considerada una de las más importantes del país y responsable de abastecer buena parte del combustible de la región, volvió a ser blanco de los ataques en un intento por debilitar la infraestructura energética rusa.
Tras la ofensiva, Zelensky lanzó un contundente mensaje dirigido al Kremlin: “Si Ucrania va a arder, su Moscú también arderá”, al asegurar que estas acciones buscan aumentar la presión sobre el presidente Vladímir Putin para que acepte poner fin al conflicto mediante negociaciones.
El ataque también provocó la suspensión temporal de operaciones en cuatro aeropuertos de Moscú y dejó cientos de vuelos cancelados o retrasados. Además, un dron impactó un edificio residencial en la región metropolitana, mientras otros fragmentos causaron daños materiales y dejaron al menos 17 personas heridas, entre ellas dos menores de edad.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso informó que durante la noche fueron derribados 555 drones ucranianos en distintas regiones del país, de los cuales cerca de 200 se dirigían hacia la capital. Las autoridades aseguraron que el incendio en la refinería fue controlado horas después del ataque.
La respuesta política no tardó en llegar. El presidente de la Cámara Baja del Parlamento ruso, Vyacheslav Volodin, advirtió que Moscú responderá con ataques “más duros y con armas más poderosas”, elevando aún más el tono del conflicto.
Mientras tanto, Zelensky sostuvo reuniones en Bruselas con líderes de la OTAN y de la Unión Europea para fortalecer el respaldo militar a Ucrania. Durante la jornada también se anunció un acuerdo entre Alemania y Ucrania para desarrollar un sistema de defensa aérea capaz de interceptar misiles balísticos, iniciativa que el mandatario ucraniano calificó como el inicio de una “coalición antibalística”.
En paralelo, la Unión Europea reiteró su llamado a incrementar el apoyo a Kiev y a endurecer la presión sobre Rusia. Aunque Ucrania mantiene su disposición a un alto al fuego impulsado por Estados Unidos, el gobierno ruso continúa rechazando la propuesta, lo que mantiene estancados los esfuerzos diplomáticos para poner fin a una guerra que supera ya los cuatro años.









