El reporte advierte un aumento de ejecuciones, principalmente por delitos de drogas y contra ciudadanos extranjeros.
Arabia Saudita ha ejecutado a 96 personas en lo que va del año, incluidas 39 extranjeras, según un informe de Amnistía Internacional que alerta sobre el uso intensivo de la pena de muerte en el país.
De acuerdo con la organización, 61 de las ejecuciones están relacionadas con delitos de drogas, una cifra en la que los extranjeros representan una proporción significativa de los condenados, en muchos casos tras procesos judiciales considerados injustos.
El reporte advierte además que al menos 63 ciudadanos etíopes permanecen en riesgo inminente de ejecución en un centro de detención en el suroeste del país, tras recientes casos de sentencias capitales por contrabando de drogas.
Amnistía Internacional señaló que los extranjeros han sido uno de los principales grupos afectados por la aplicación de la pena de muerte en Arabia Saudita, especialmente en delitos relacionados con narcotráfico, donde se han registrado altos porcentajes de condenas en los últimos años.
La organización reiteró que el país continúa aplicando la pena capital por delitos que, bajo estándares internacionales, no deberían ser castigados con la muerte, y recordó que Arabia Saudita mantiene uno de los niveles más altos de ejecuciones a nivel mundial.









