El exproductor de Hollywood no enfrentará un nuevo juicio por violación en Nueva York.
La Fiscalía del Distrito de Manhattan retiró los cargos de violación en tercer grado contra el exproductor de Hollywood Harvey Weinstein, decisión que evita la realización de un cuarto juicio penal en Nueva York y marca un nuevo capítulo en uno de los casos judiciales más emblemáticos del movimiento #MeToo.
La determinación se produjo después de que el jurado no lograra alcanzar un veredicto unánime durante el proceso anterior y de que la actriz Jessica Mann, principal denunciante en este caso, comunicara que no estaba en condiciones emocionales de volver a declarar tras años de litigios y comparecencias judiciales.
El fiscal de Manhattan, Alvin Bragg, explicó que la decisión fue tomada considerando el bienestar de la víctima y el desgaste que ha representado para ella participar en múltiples procesos desde que presentó su denuncia hace más de ocho años.
Pese al retiro de este cargo, la Fiscalía solicitó al tribunal que Weinstein sea sentenciado a 20 años de prisión por otros delitos sexuales por los que ya fue declarado culpable en procedimientos distintos, por lo que el exproductor continuará enfrentando consecuencias penales.
El caso de Harvey Weinstein transformó la industria del entretenimiento a nivel mundial al convertirse en uno de los principales detonantes del movimiento #MeToo, que impulsó miles de denuncias de mujeres contra figuras influyentes acusadas de abuso y acoso sexual.
Su primera condena en Nueva York, dictada en 2020, fue considerada histórica; sin embargo, posteriormente fue anulada por un tribunal de apelaciones al determinar que durante el juicio se admitieron testimonios que pudieron afectar el derecho del acusado a un proceso imparcial, lo que obligó a repetir parte del procedimiento judicial.
Aunque el nuevo proceso concluyó sin una sentencia por el cargo de violación en tercer grado, Weinstein permanece bajo custodia y continúa enfrentando condenas y procesos relacionados con otros casos de agresión sexual, manteniendo vigente uno de los expedientes judiciales más relevantes de la última década en Estados Unidos.








