El líder norcoreano destacó avances en modernización de sistemas de artillería y misiles como parte del plan quinquenal de defensa nacional.
El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, supervisó este 25 de junio una serie de pruebas de nuevos sistemas de artillería y misiles desarrollados por institutos de investigación militar, como parte del plan quinquenal de modernización de las fuerzas armadas impulsado por el gobierno de Pyongyang.
De acuerdo con la agencia estatal KCNA, los ensayos incluyeron la evaluación de un sistema mejorado de lanzacohetes múltiples de 24 tubos, una nueva ojiva de misión especial para misiles balísticos tácticos y proyectiles de largo alcance diseñados para un cañón-obús autopropulsado de 155 milímetros.
Las autoridades norcoreanas informaron que el nuevo sistema de lanzacohetes incrementó su alcance operativo hasta los 90 kilómetros, además de incorporar mejoras en automatización, precisión de disparo y sistemas de guiado, con el objetivo de aumentar su capacidad de respuesta en escenarios de combate.
Respecto a la nueva ojiva para misiles tácticos, el régimen aseguró que fue diseñada para atacar objetivos estratégicos como aeropuertos, puertos marítimos, centros de mando, instalaciones eléctricas y otras infraestructuras consideradas críticas en caso de un conflicto.

Tras presenciar las pruebas, Kim Jong-un expresó su satisfacción por los resultados obtenidos y afirmó que los avances representan un paso importante en el desarrollo científico y tecnológico de la industria militar nacional.
El dirigente sostuvo que el fortalecimiento del poder defensivo constituye una prioridad ante el entorno internacional que calificó de “inestable”, por lo que insistió en acelerar la incorporación de armamento de largo alcance, alta precisión y sistemas automatizados para incrementar la capacidad de disuasión del país.
Asimismo, exhortó a los institutos de investigación y a la industria de defensa a cumplir con los objetivos establecidos en el plan quinquenal, enfocados en modernizar las capacidades de artillería, misiles y producción militar.
En los últimos años, Corea del Norte ha intensificado el desarrollo y las pruebas de armamento estratégico, acciones que han provocado reiteradas condenas de Estados Unidos, Corea del Sur, Japón y otros países, al considerar que violan diversas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y elevan la tensión en la península coreana.
Analistas internacionales consideran que estas demostraciones militares buscan fortalecer la capacidad de negociación del régimen norcoreano, además de enviar un mensaje de fuerza frente a los ejercicios militares conjuntos que realizan Estados Unidos y Corea del Sur en la región.








