Investigadores descubrieron grupos donde agresores intercambiaban métodos para drogar y atacar víctimas.
Una investigación en Alemania reveló la existencia de una presunta red de agresores sexuales que utilizaba grupos de Telegram para compartir detalles de ataques, intercambiar consejos para cometer delitos y presumir agresiones contra mujeres.
Según documentos judiciales, los integrantes utilizaban códigos para ocultar sus conversaciones: llamaban a las víctimas “autos”, a los sedantes “combustible” y a las violaciones “conducir”.
Las autoridades revisaron publicaciones realizadas durante varios años en cerca de dos docenas de chats, algunos con miles de integrantes, donde presuntamente se difundían imágenes y videos de ataques contra mujeres inconscientes.
Hasta ahora, tres integrantes del grupo han sido condenados por violación y otros delitos, mientras que un cuarto hombre enfrenta un proceso judicial en Berlín. Los fiscales describieron a los involucrados como personas con una “falta de escrúpulos” y una conducta basada en la cosificación de las víctimas.
La investigación señala que la red estaba integrada principalmente por hombres chinos residentes en Alemania que tenían como principales objetivos a mujeres asiáticas. El caso también abrió cuestionamientos sobre el uso de Telegram y la capacidad de la plataforma para detectar actividades criminales.
Algunos chats permanecieron activos desde 2020 y, según autoridades, la investigación continúa para identificar a más posibles agresores y víctimas. Organizaciones y miembros de la comunidad china en Alemania han acudido a las audiencias para mostrar apoyo a las afectadas.
Las autoridades aún no han determinado la magnitud total de la red, pero advierten que podrían surgir nuevas detenciones conforme avancen las investigaciones.









