Kim Jong-un ordenó reforzar medidas preventivas ante el riesgo de daños en una infraestructura vulnerable.
Corea del Norte elevó sus medidas de vigilancia ante la llegada del tifón Bavi, un fenómeno meteorológico que amenaza con provocar intensas lluvias y fuertes ráfagas de viento en varias regiones del país, informó la prensa estatal.
El líder norcoreano, Kim Jong-un, llamó a mantener una “máxima vigilancia” y pidió a funcionarios y trabajadores implementar acciones para reducir los posibles daños provocados por el temporal.
De acuerdo con el periódico estatal Rodong Sinmun, se prevé que el tifón pierda fuerza hasta convertirse en un sistema de baja presión antes de atravesar la zona central del país entre martes y miércoles, ingresando por el mar Amarillo.
Las autoridades meteorológicas emitieron alertas por precipitaciones y vientos intensos. En algunas zonas del norte y centro del territorio se esperan acumulados de entre 80 y 120 milímetros de lluvia, mientras que en provincias del sur podrían registrarse hasta 200 milímetros, acompañados de ráfagas fuertes en áreas costeras.
Los fenómenos naturales representan una amenaza constante para Corea del Norte debido a las limitaciones de infraestructura, la falta de recursos y la vulnerabilidad de comunidades rurales ante inundaciones y deslaves.
La emergencia ocurre después de que Corea del Sur también registrara fuertes lluvias, con acumulados de hasta 200 milímetros en algunas regiones. En la provincia de Chungcheong, cientos de habitantes tuvieron que evacuar o quedaron aislados debido a inundaciones.
Además, autoridades surcoreanas reportaron la desaparición de un hombre de unos 70 años, presuntamente arrastrado por un río desbordado en la región de Gyeongsang.
Los servicios meteorológicos de Seúl mantienen vigilancia ante nuevas precipitaciones previstas en distintas zonas del país durante los próximos días.









