Un tribunal de Oslo concedió prisión domiciliaria a Marius Borg Høiby, condenado en primera instancia por violación y maltrato, mientras se resuelve la apelación de su caso.
El Tribunal de Distrito de Oslo autorizó que Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, abandone la prisión de alta seguridad donde permanecía recluido y continúe bajo arresto domiciliario con una tobillera electrónica, mientras se desarrolla el proceso de apelación de su sentencia.
El joven de 29 años fue condenado el pasado 15 de junio a cuatro años de prisión tras ser declarado culpable, en primera instancia, de 34 de los 39 delitos que le fueron imputados, entre ellos dos casos de violación, maltrato físico y psicológico, amenazas, agresiones, posesión de marihuana, incumplimiento de órdenes de alejamiento e infracciones graves de tránsito.
La resolución judicial establece que Høiby seguirá bajo supervisión de las autoridades desde su domicilio. Sin embargo, la Fiscalía de Noruega manifestó su desacuerdo con la medida y anunció que apelará la decisión al considerar que existe riesgo de reincidencia y que el condenado debería permanecer en prisión.
Además de la pena de cárcel, el tribunal ordenó al hijo de la princesa pagar una indemnización de 640 mil coronas noruegas —equivalentes a unos 58 mil euros— que será distribuida entre cuatro víctimas.
Marius Borg Høiby no forma parte de la Casa Real de Noruega, ya que nació antes del matrimonio de la princesa Mette-Marit con el príncipe heredero Haakon. Durante el proceso, la defensa argumentó que la delicada condición de salud de su madre, quien recientemente recibió un trasplante de pulmón debido a una fibrosis pulmonar crónica, debía ser considerada para flexibilizar la medida cautelar.








