Dos detonaciones en un regimiento de Viacha dejaron además 84 personas heridas y provocaron daños en instalaciones militares y viviendas cercanas.
El saldo de las explosiones registradas en un cuartel militar de Bolivia aumentó a seis personas fallecidas y 11 desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda entre los escombros, informó el Ministerio de Defensa.
Las detonaciones ocurrieron el viernes en el Centro General de Mantenimiento del Regimiento de Artillería Mecanizada RAM-2 “Bolívar”, ubicado en Viacha, a unos 35 kilómetros de La Paz. El siniestro también dejó al menos 84 personas heridas y daños en el cuartel y viviendas de los alrededores, cuyos habitantes fueron evacuados de manera preventiva.
Tres de las víctimas fueron identificadas como los soldados Wilson Copa Mamani, Gabriel Choque Alanoca y Arnel Rubén Flores Poma. Los otros tres fallecidos permanecen en proceso de identificación.
Las autoridades investigan el origen de las dos explosiones. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, explicó que una de ellas habría involucrado pólvora negra utilizada en material pirotécnico, mientras que la segunda fue considerablemente más potente y todavía no cuenta con una causa determinada técnicamente.
Durante las inspecciones también fueron encontrados “boosters”, descritos por especialistas policiales como explosivos multiplicadores capaces de aumentar la potencia de una detonación. Además, se retiró material bélico de otro depósito afectado por las explosiones.
El Ministerio de Defensa advirtió que la zona aún representa un riesgo y pidió a la población mantenerse alejada mientras especialistas revisan estructuras dañadas y posibles materiales peligrosos.
La Fiscalía abrió una investigación por los presuntos delitos de homicidio culposo, lesiones culposas y otros estragos. El presidente Rodrigo Paz pidió una investigación técnica y transparente, mientras la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales llamaron a brindar apoyo a las familias afectadas.
Las labores de búsqueda y recuperación continúan, mientras las autoridades intentan determinar qué provocó las detonaciones y establecer las responsabilidades correspondientes.









