El gobierno peruano transferirá 63.2 millones de soles para organizar la primera visita del pontífice al país desde que asumió el papado.
El Gobierno de Perú destinará 63.2 millones de soles, equivalentes a unos 18 millones de dólares, para organizar la visita del papa León XIV al país, programada del 11 al 16 de noviembre, de acuerdo con un decreto supremo publicado en el diario oficial.
Los recursos serán transferidos por el Ministerio de Economía y Finanzas a la Cancillería y provendrán de la Reserva de Contingencia. El dinero será incorporado al presupuesto del Ministerio de Relaciones Exteriores como gasto corriente para cubrir bienes y servicios relacionados con la organización del viaje papal.
La Cancillería deberá realizar la distribución de los recursos mediante una resolución en un plazo máximo de cinco días. El decreto establece que el presupuesto únicamente podrá utilizarse para los fines específicos relacionados con la visita.
La llegada de León XIV tiene un significado especial para Perú, debido a los vínculos que el pontífice, nacido como Robert Francis Prevost en Chicago, mantiene con el país. El actual papa obtuvo la nacionalidad peruana en 2015 y desarrolló durante más de dos décadas una amplia labor pastoral, particularmente en la diócesis de Chiclayo.
Mientras el Gobierno peruano prepara la logística, la Iglesia católica también puso en marcha una colecta nacional para contribuir a los gastos de la visita.
Guillermo Inca, secretario general de la Conferencia Episcopal Peruana y coordinador de la visita, explicó que la iniciativa busca involucrar a los fieles y comunidades en el recibimiento del pontífice, más allá de la recaudación económica.
León XIV realizará entre el 6 y el 16 de noviembre su primera gira por Sudamérica como papa. En Perú permanecerá cinco días y visitará Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa, en un recorrido que permitirá al pontífice reencontrarse con lugares vinculados con su trayectoria religiosa.
La visita es considerada un acontecimiento de especial relevancia para el país andino, donde Prevost desarrolló buena parte de su ministerio antes de ser llamado al Vaticano por el papa Francisco.








