Teherán ampliará las restricciones militares en una de las principales rutas petroleras del mundo y advierte que sancionará a las embarcaciones que ingresen al perímetro.
Irán anunció que establecerá en los próximos días una nueva zona restringida en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, en una medida que podría aumentar la presión sobre una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
De acuerdo con declaraciones del funcionario Rezaei, la nueva zona comenzará donde actualmente se encuentra el bloqueo naval estadounidense y se extenderá hacia otras áreas del Golfo Pérsico. Teherán advirtió que las embarcaciones que ingresen sin autorización podrían ser incorporadas a su lista de sanciones.
La tensión aumentó este domingo después de que la Guardia Revolucionaria iraní afirmara haber atacado un dron naval estadounidense que, según su versión, intentaba ingresar a aguas consideradas “protegidas” por las fuerzas iraníes en el estrecho de Ormuz.
El cuerpo militar también aseguró haber atacado tres barcos petroleros que circulaban por “rutas no autorizadas” y tres embarcaciones vinculadas con Estados Unidos, entre ellas un portaaviones y un destructor. Según Teherán, estas acciones fueron una respuesta a ataques estadounidenses contra tres petroleros iraníes frente a la isla de Jarg.

La escalada ocurre después de que Washington realizara esta semana una nueva ofensiva contra Irán, que, según autoridades iraníes, dejó al menos 19 muertos. Teherán respondió con ataques contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Kuwait, Jordania y Emiratos Árabes Unidos.
Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, Irán ha utilizado el estrecho de Ormuz como una de sus principales herramientas de presión, restringiendo el paso de buques y exigiendo autorización para cruzar. Estados Unidos, por su parte, mantiene un cerco sobre puertos y embarcaciones iraníes y ha buscado restablecer parcialmente el tránsito mediante rutas cercanas a Omán.
El conflicto genera preocupación internacional debido a la importancia estratégica del estrecho, por donde transita una parte significativa del comercio energético mundial. Cualquier interrupción prolongada podría presionar al alza los precios del petróleo y afectar las cadenas de suministro.
Mientras tanto, el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei, responsabilizó a Washington por la crisis y acusó a Estados Unidos de provocar una guerra que, a su juicio, pretende trasladar sus costos al resto del mundo.









