El Tribunal Internacional del Derecho del Mar celebrará audiencias para analizar la solicitud argentina de frenar la explotación petrolera del yacimiento Sea Lion.
Argentina y Reino Unido presentarán sus argumentos ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, Alemania, los próximos 10 y 11 de noviembre, en una nueva disputa por la explotación de hidrocarburos cerca de las islas Malvinas, cuya soberanía reclaman ambos países.
El procedimiento se centra en las medidas provisionales solicitadas por el Gobierno argentino para intentar detener el avance del proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la cuenca Malvinas Norte, a unos 200 kilómetros al norte del archipiélago.
Buenos Aires busca que Reino Unido se abstenga de utilizar información obtenida durante la etapa de exploración y de conceder nuevos permisos para explotar los recursos de la plataforma continental en disputa. También argumenta que deben protegerse y preservarse el medio marino y las áreas marítimas involucradas.
El proyecto Sea Lion es operado por la empresa Navitas, que posee una participación del 65 por ciento, mientras que la británica Rockhopper cuenta con el 35 por ciento restante. La iniciativa contempla comenzar la extracción de petróleo en 2028.
El Gobierno argentino considera ilegales las autorizaciones concedidas para desarrollar las actividades petroleras y ya presentó denuncias contra las compañías involucradas. La administración del presidente Javier Milei busca frenar las operaciones mientras se mantiene abierto el conflicto por la soberanía de las islas.
Las audiencias permitirán escuchar las posiciones de ambas partes antes de que el tribunal se pronuncie sobre las medidas provisionales solicitadas. El procedimiento representa un nuevo capítulo en la disputa diplomática entre Argentina y Reino Unido por el control de los recursos naturales en el Atlántico Sur.









