Crece la tensión por el despliegue de armas, las incursiones fronterizas y la posible reanudación de emisiones por altavoces.
Corea del Sur advirtió que impondrá un “castigo contundente” si Corea del Norte intensifica sus actividades militares en la frontera compartida, en medio de una nueva escalada de tensiones que amenaza con complicar los esfuerzos diplomáticos entre ambos países.
El Ministerio de Defensa surcoreano expresó su preocupación por las advertencias de Pionyang sobre el posible despliegue de más armas de ataque táctico y la reanudación de emisiones por altavoces dirigidas hacia territorio surcoreano. Estas medidas podrían revertir algunos de los avances de distensión impulsados por el presidente Lee Jae-myung desde su llegada al poder.
Seúl defendió sus disparos de advertencia y las emisiones realizadas cerca de la Línea de Demarcación Militar, al considerar que forman parte de operaciones defensivas para evitar incursiones. El ministerio instó al gobierno norcoreano a detener los cruces fronterizos y abandonar lo que calificó como acusaciones infundadas.
La advertencia surcoreana se produjo después de que Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, acusara al ejército de Seúl de poner en peligro a sus soldados durante los trabajos de fortificación de la frontera. La dirigente también amenazó con reanudar las transmisiones por altavoces, una práctica que ambas partes han utilizado en distintos momentos como mecanismo de presión psicológica.
De acuerdo con las autoridades surcoreanas, Corea del Norte instala minas y barreras fronterizas desde abril de 2024. Seúl también informó que miles de trabajadores norcoreanos han participado en estas labores durante el año y que personal del Norte ha cruzado la línea militar en aproximadamente 50 ocasiones, según sus registros.
El presidente del Estado Mayor Conjunto surcoreano, Jin Young-seung, revisó el estado de preparación de las tropas desplegadas en primera línea y ordenó reforzar las operaciones en la Zona Desmilitarizada. Por su parte, el Cuerpo de Marines informó que Seúl ha detectado cambios en la actividad militar norcoreana cerca de las islas fronterizas occidentales y está fortaleciendo sus capacidades de vigilancia e inteligencia.
Analistas advirtieron que el aumento de las operaciones militares y la posibilidad de interpretaciones erróneas de los movimientos del adversario podrían desencadenar un enfrentamiento. En una frontera fuertemente militarizada, incluso los disparos de advertencia podrían ser confundidos con un ataque, elevando el riesgo de una respuesta armada.









