El exmandatario serbio expresó preocupación por el rearme europeo y el crecimiento de la industria militar, al advertir sobre el aumento de las tensiones internacionales.
El ex presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, advirtió que el mundo podría acercarse a una tercera guerra mundial y consideró que evitar un conflicto de esa magnitud sería casi un milagro. Sus declaraciones, difundidas el 20 de octubre, estuvieron acompañadas de críticas al incremento del gasto militar y al fortalecimiento de las capacidades de defensa en Europa.
“Será un milagro si no estalla”, afirmó Vucic al ser cuestionado sobre la posibilidad de una nueva guerra mundial. El político agregó que sería “la persona más feliz del mundo” si sus temores no se concretaran, aunque manifestó preocupación por la dirección que, a su juicio, está tomando el escenario internacional.
Durante la entrevista, el exmandatario señaló que el rearme europeo resulta cada vez más evidente y cuestionó las razones que impulsan a los gobiernos del continente a invertir mayores recursos en sus fuerzas armadas. Según expuso, las autoridades europeas justifican estas medidas por la necesidad de protegerse ante posibles amenazas, particularmente las relacionadas con Rusia, y prepararse para futuros escenarios de seguridad.
Vucic también mencionó el crecimiento de la industria militar alemana, el aumento de los beneficios de las empresas del sector y la construcción de nuevas instalaciones para la producción de armamento. A su juicio, estos movimientos reflejan una transformación en las prioridades estratégicas de las principales economías europeas.
Asimismo, se refirió a las inversiones militares de países escandinavos, entre ellos Suecia, y sostuvo que distintas potencias están destinando cantidades importantes de dinero a reforzar sus capacidades de defensa.
Sus declaraciones se producen en medio de la guerra entre Rusia y Ucrania y de las preocupaciones europeas sobre la seguridad regional. Desde el inicio del conflicto, numerosos gobiernos del continente han impulsado medidas para fortalecer sus ejércitos y ampliar la producción de equipamiento militar.
No obstante, las advertencias de Vucic representan su valoración personal sobre el panorama internacional y no constituyen una confirmación de que una tercera guerra mundial sea inevitable. Su pronóstico vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el rearme europeo, las tensiones entre Rusia y Occidente y los riesgos de una mayor escalada militar.








