Prevé continuidad en la política arancelaria de Washington, aunque aseguró que avanzan las negociaciones para reducir gravámenes a los automóviles, el acero y el aluminio mexicanos.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, descartó que los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos provoquen cambios drásticos en la relación comercial con México, al considerar que la política arancelaria impulsada por el presidente Donald Trump difícilmente se modificará de manera inmediata.
El funcionario señaló que los aranceles ya representan una fuente importante de ingresos para el gobierno estadounidense, por lo que un cambio en el equilibrio político entre demócratas y republicanos no necesariamente implicaría modificaciones inmediatas en las medidas comerciales. No obstante, indicó que será necesario esperar los resultados de los comicios previstos para el próximo 3 de noviembre.
Tras participar en la firma de un convenio con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para promover El Buen Fin, Ebrard explicó que México mantiene conversaciones frecuentes con Washington para resolver las diferencias comerciales pendientes, particularmente las relacionadas con la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial estadounidense, que permite imponer aranceles por motivos de seguridad nacional.

El titular de Economía aseguró que las negociaciones avanzan mediante la presentación de argumentos y propuestas por parte del gobierno mexicano, aunque reconoció que todavía no existe una fecha definida para alcanzar acuerdos.
Uno de los principales objetivos es conseguir una reducción de los aranceles aplicados a los sectores automotriz, siderúrgico y del aluminio, considerados prioritarios para la industria nacional. Ebrard afirmó que México está cerca de lograr un entendimiento con Estados Unidos, luego de sostener reuniones con autoridades de ese país en Washington.
Las declaraciones del funcionario se producen después de que la presidenta Claudia Sheinbaum señalara que ambos gobiernos están próximos a alcanzar un acuerdo comercial. Por su parte, Trump ha expresado su expectativa de que un eventual pacto beneficie a las dos naciones.
Aunque el resultado electoral podría modificar el panorama político estadounidense, Ebrard insistió en que México deberá mantener la negociación y buscar condiciones más favorables para sus exportaciones, sin esperar que los comicios transformen de inmediato la política comercial de Washington.







