Las tecnológicas deberán pagar en conjunto 47.6 millones de dólares por imponer barreras a métodos de pago externos y retrasar revisiones de aplicaciones.
Las autoridades de Corea del Sur impusieron multas por un total de 63 mil 700 millones de wones, equivalentes a 47.6 millones de dólares, a Google y Apple por presuntas prácticas comerciales injustas en sus tiendas de aplicaciones. El regulador determinó que ambas compañías aprovecharon su posición dominante para favorecer sus propios sistemas de pago y obstaculizar alternativas de desarrolladores locales.
La Comisión de Medios y Comunicaciones surcoreana sancionó a Google con 42 mil 900 millones de wones, unos 32 millones de dólares, mientras que Apple deberá pagar 20 mil 800 millones de wones, equivalentes a 15.5 millones de dólares.
De acuerdo con la investigación, aunque las empresas permitían técnicamente el uso de sistemas de pago de terceros, cobraban a los desarrolladores una comisión del 26 por ciento y restringían algunas funciones disponibles en sus propios servicios. Estas condiciones, señaló el organismo, dificultaban la utilización de alternativas y favorecían sus plataformas de pago.
El regulador también documentó casos en los que ambas compañías retrasaron la revisión de aplicaciones sin explicar claramente los motivos ni establecer cuándo se reanudarían los procedimientos. Además, acusó a Apple de cobrar comisiones más elevadas a desarrolladores surcoreanos que a los de otros mercados entre 2015 y enero de 2023.
Como parte de las medidas, las autoridades ordenaron a Google y Apple permitir que los desarrolladores surcoreanos incorporen enlaces de pago externos en sus aplicaciones y mejoren sus procesos de revisión.
Corea del Sur mantiene una supervisión estricta sobre las grandes empresas tecnológicas extranjeras y, en 2021, se convirtió en el primer país en aprobar una ley que prohíbe obligar a los desarrolladores a utilizar exclusivamente los sistemas de pago de las tiendas de aplicaciones.
La sanción representa un nuevo paso en los esfuerzos del país asiático por limitar las prácticas que considera anticompetitivas en el mercado digital y ampliar las opciones de pago para desarrolladores y usuarios.









