La reducción en los niveles de los embalses y el aumento histórico en la demanda eléctrica elevan el riesgo de desabasto y posibles apagones.
El sistema eléctrico de Colombia enfrenta una situación de alta presión ante la disminución de las lluvias, el bajo nivel de los embalses y el impacto del fenómeno climático de El Niño, que amenaza con afectar el suministro energético del país.
El operador eléctrico nacional XM alertó que los principales embalses se encuentran por debajo de sus niveles mínimos históricos, una situación preocupante debido a que la generación de electricidad en Colombia depende principalmente de fuentes hidroeléctricas.
Según el organismo, la combinación de sequía, trabajos de mantenimiento en algunas plantas y un incremento en el consumo de energía ha reducido el margen de operación del sistema. La demanda eléctrica alcanzó niveles récord durante mayo, con 261.86 gigavatios hora diarios, reflejando la creciente presión sobre la infraestructura energética.
XM señaló que, si las condiciones de sequía continúan, los embalses tendrían una autonomía aproximada de 66 días, lo que podría generar dificultades para garantizar el suministro durante los próximos meses.
Las regiones de Bogotá, Meta y Guaviare se encuentran entre las zonas con mayor riesgo de enfrentar problemas de abastecimiento a partir de diciembre. En el escenario más complicado, las autoridades podrían recurrir a apagones programados y medidas de racionamiento energético.
El fenómeno de El Niño, caracterizado por periodos prolongados de sequía y temperaturas elevadas, podría alcanzar una intensidad de las más fuertes registradas desde 1950 y mantenerse hasta septiembre, según estimaciones meteorológicas.
Aunque el gobierno colombiano ha impulsado el crecimiento de energías renovables como la solar, el operador eléctrico advirtió que estas fuentes todavía no cuentan con la capacidad suficiente para cubrir una caída significativa en la generación hidroeléctrica.
Colombia ya vivió una crisis energética similar en 1992, cuando una intensa sequía asociada a El Niño provocó meses de apagones y afectó el crecimiento económico del país.









