El asesinato de tres personas en Cauca intensificó la preocupación por la violencia y el avance de grupos armados ilegales.
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Indepaz, informó que Colombia registra 55 masacres y al menos 236 víctimas mortales en lo que va de este año.
La cifra aumentó tras el asesinato de tres hombres en una zona rural del departamento del Cauca, donde autoridades localizaron los cuerpos con impactos de arma de fuego y mensajes atribuidos a disidencias de las FARC.
La Defensoría del Pueblo había emitido alertas tempranas sobre el deterioro de la seguridad en Santander de Quilichao y otros municipios del norte del Cauca, una región afectada históricamente por el conflicto armado, el narcotráfico y la presencia de grupos ilegales. La inseguridad y la violencia se han convertido además en uno de los temas centrales del debate político de cara a las elecciones presidenciales, cuya primera vuelta se celebrará el próximo 31 de mayo, en medio de atentados, amenazas contra líderes sociales y denuncias sobre la creciente influencia de grupos armados en distintas regiones del país. El recrudecimiento de la violencia ha reavivado además las críticas de distintos sectores políticos contra la política de «paz total» impulsada por el presidente de Colombia, Gustavo Petro, cuyos detractores consideran que no ha logrado contener la expansión de grupos armados ni los ataques contra la población civil y la fuerza pública. El Gobierno sostiene, por su parte, que la violencia responde a disputas entre organizaciones criminales por el control de economías ilegales y defiende que mantiene abiertos procesos de diálogo con varios grupos armados ilegales.
El incremento de la violencia también se ha convertido en uno de los principales temas rumbo a las elecciones presidenciales de mayo, mientras continúan las críticas contra la estrategia de “paz total” impulsada por el presidente Gustavo Petro.









